1. Rallar la cera de abejas y colocarla en un recipiente resistente a la temperatura. Fundirla a baño María.
2. Agregar lentamente el aceite de jojoba mezclando bien.
3. Retirar del fuego y agregar el aceite esencial de geranio revolviendo lentamente. Colocar en moldes o en envase de vidrio hasta solidificar. Tapar.
Nota: la cantidad necesaria de cera de abejas puede variar según el clima, cuanto más cálido, se utilizará mayor cantidad de cera de abejas.
El perfume sólido está pensado para que penetre en la piel por el mismo calor del cuerpo. No debe ser demasiado duro ni demasiado blando.
El aceite de jojoba es el más parecido al sebo humano de todo el reino vegetal. Por eso no es grasoso y es una delicia en la piel.
La diferencia entre perfume alcohólico y perfume oleoso es que el primero se percibe a distancia, mientras que el oleoso se percibe como una segunda piel, solo lo huele quien se acerca.
Ana Cejas